La cantante colombiana Shakira, compositora e intérprete de la canción “Waka Waka”, declarada himno del mundial por la FIFA, será demandada por plagio por el dominicano Wilfrido Vargas, quien considera que el hit de la colombiana presenta cierta semejanza con el tema “El negro no puede”, escrito por él en el 80´ e interpretado por su grupo musical creado durante esa década, “Las Chicas del Can”. Vargas, a cambio, pide 11 millones de dólares. ¿Waka Waka o Plagio Plagio?
Por Daniel Vico para DBAnoticias.com.
Todo lo que pasa en un mundial de fútbol genera polémica, ya suceda dentro o fuera de la cancha. Recuerde usted, como ejemplo más remoto: el cabezazo de Zidane en Alemania 2006, en plena final. O bien, más atrás en el tiempo, la expulsión de Diego Maradona de la Copa del Mundo del año 1994, en Estados Unidos. Sin embargo, que acusen de plagio a la canción oficial, himno de este mundial 2010, realmente genera no solo polémica, sino también suspicacias e interrogantes en semejante clima festivo.
Hace un año, la canción somalí bautizada “Waving Flag”, cantada por el grupo K´naan, había sido lanzada como el tema musical oficial de la Copa Mundial de la FIFA, de Sudáfrica 2010. Pero, este hit, que ya suena en todas las radios del mundo, fue repentinamente reemplazado por el tema “Waka Waka (This time for África)”, de la colombiana Shakira, meses antes de que comenzara la competición.
A los pocos días de que se lanzara “Waka Waka”, Shakira afirmó haber utilizado el estribillo de la canción “Zangalewa,” con la idea de homenajear a África al usar un coro que pertenece a la tradición y al folclore del continente. Por eso mismo, el merenguero dominicano había decidido no demandar a la cantante colombiana, a pesar de que el estribillo del hit del mundial fuera parecido a la canción “El negro no puede”, escrita por Wilfrido Vargas en la década del ochenta, e interpretada por el grupo musical femenino “Las Chicas del Can”, creado por el propio Vargas.
Ahora bien, viajemos un poco al pasado. “Zangalewa”, es una canción de origen camerunés, la cual formaba parte tanto del repertorio de los soldados, como también de distintos grupos de jóvenes, alrededor de toda África. Dicho tema musical, fue popularizado en el año 1986 por el grupo, también camerunés, “Golden Sounds”. Por su parte, “Las Chicas del Can”, la comenzaron a cantar como estribillo de la canción “El negro no puede”, en la década del ochenta.
La mencionada canción africana, actualmente es interpretada en lengua Fang, correspondiente a determinadas zonas de Gabón, en el sur de Camerún y al este de África central. Contiene en su estribillo las palabras Waka-Waka (tú puedes/tú lo haces). Se dice que estas eran antiguamente el saludo de los soldados de Camerún en la segunda guerra mundial. También se cree que el tema “Zangalewa” era una canción utilizada para marchar y que fue heredada y repetida con los años por los niños, quienes la cantan con palos en los hombros, imitando a los soldados.
Volviendo a nuestras épocas, y más precisamente al mundial de fútbol en Sudáfrica, recordemos que dicho evento fue presentado por diferentes artistas, quienes cantaron en el Concierto Inaugural, en el estadio Orlando de Johannesburgo. Entre ellos, estuvieron Juanes, Black Eyed Peas y la propia Shakira, quien cerró la fiesta junto al grupo sudafricano “Freshlyground”. Parece ser que dicho concierto y ver cantar a la colombiana “Waka Waka (This time for África)”, hizo cambiar de idea a Wilfrido Vargas, quien ahora decidió demandar a la autora de “Las caderas no mienten”.
El merenguero dominicano sostiene, ahora sí, que la canción himno de la Copa Mundial Sudáfrica 2010 guarda cierta semejanza con el tema, escrito por él, “El negro no puede”. Además, el “Waka Waka” de Shakira parece tener precio y todo, ya que Vargas exige un reparo económico de 11 millones de dólares.
No solo eso, sino que también en Internet figuran distintos videos, de años atrás, con música y ritmo muy similar a la canción de la cantante colombiana. El pegadizo “Waka-Waka” se impone en los diferentes videos que circulan en la red.
Por el momento, Shakira no hizo ninguna declaración sobre la demanda judicial. Pero el interrogante ya está presente… ¿Waka Waka o Plagio Plagio?
18.6.10
13.6.10
En el Luna con Calamaro "On The Rock"
Andrés Calamaro, se siente en el Luna Park como en su propia casa. Camina de un lado del escenario al otro y toma una pausa para brindar con tequila por un buen mundial del seleccionado nacional. Durante más de dos horas, “El Salmón”, hizo un recorrido por sus canciones emblemáticas, homenajeó a Gustavo Cerati y al fallecido Rubén Juárez. Volvió Calamaro al Luna, y volvió… On The Rock.
Por Daniel Vico para DBAnoticias.com.
Cada vez falta menos para que Andrés Calamaro salga a escena con todo su equipo titular, y el Luna Park aprovecha la ocasión y calma la espera con un grito típico de mundial: “Volveremos volveremos, volveremos otra vez… volveremos a ser campeones como en el 86”. La espera no es más espera y El Salmón sale a escena a jugar por un rato que es un “hincha de fútbol con una guitarra colgando”, como dijo alguna vez en una entrevista.
Su última presentación en el Palacio de los Deportes, fue en diciembre último. Ahora, este señor del rock que sabe de regresos (¡y qué regresos!) está en el Luna para presentar su nuevo disco “Calamaro On The Rock”. Precisamente, se leen en la pantalla las palabras On, The y Rock minutos antes de que salga el cantante y su banda, para situar a algún desprevenido, de que Calamaro trae consigo el “rock de verdad con amistad”, como cantará después en “No Tan Buenos Aires”.
Cuando sale a escena, en todo el estadio mítico de la Ciudad de Buenos Aires se escucha un solo canto: “Olé olé olé olé… Andrés, Andrés”. Canto que se repite una y otra vez hasta que empiezan a sonar los instrumentos, poco antes de las 22. El Cantante, abre su show con “Los Divinos”, corte de difusión de su nuevo disco. La gente se alborota cuando escucha el estribillo “hoy es hoy, ayer fue hoy ayer” porque sabe que hoy es hoy y que hoy escucharán a Calamaro por más de dos horas.
Luego de la canción inaugural, continúa con “Jumpin' Jack Flash”, de los Rolling Stones seguida de “El Salmón”. Recién después de este tema que lo identifica y por el cual se ha ganado su apodo de “El Salmón” por ir contra la corriente, Andrés saludó a su público: “Gracias Buenos Aires, gracias hombres y mujeres. Y gracias al rock del rico Luna Park”, dijo.
Calamaro es un artista que está todo el tiempo componiendo. Existe una generación que creció escuchando sus canciones tanto en sus grupos, como “Raíces”, “Los Abuelos de la Nada” y “Los Rodríguez” como en su carrera como solista. En los últimos años, se sumaron los jóvenes que se dieron cuenta de la capacidad musical de este artista. Por eso, por más que "El Salmón", en el show le pida a un “amigo desconocido que si ve a su rock perdido lo traiga por aquí”, en “Mi Rock Perdido”; no hace falta, porque él ya lo encontró hace décadas.
En escena, la formación de Calamaro es impecable. Lo acompañan al artista: Tito Dávila, en teclados, quien ha logrado que Andrés no se preocupe más por ese instrumento y se dedique sólo al canto y a la guitarra; Candy Caramelo en el bajo; José “Niño” Bruno en la batería, quien aprovecha las pausas entre cada canción para sacar fotos del show y subirlas a su propio blog; y en guitarra, también están Julián Kanevsky y Diego García, Todos los músicos, se tomaron su tiempo para brindar con tequila en pleno recital porque, como dijo el propio Calamaro: “Hay que cruzar los huevos y esperar lo mejor para mañana”, vaticinando lo que sería luego la victoria de Argentina.
Como si estuviera preparado o no, la canción que continúa es “Mi Enfermedad”, la preferida, precisamente, de Diego Maradona. La gente se sorprende cuando “El Salmón” gira el micrófono para darle la espalda a su público y cantar mirando a la pantalla, donde pasan unas imágenes durante “Los Chicos”, de sus “amigos que se fueron primero”.
Se siente en el Luna Park, como en su propio estudio musical casero, bautizado por él mismo “Deep Camboya”. Y tanto es así, que lo acompañan al costado del escenario, mientras él canta para miles de personas, su pareja Julieta Cardinali y su hija Charo, quien varias veces amaga con correr hasta donde su padre está brillando nuevamente.
El propio autor de “On The Rock”, lo define como “coctelera de ritmos” y se ve reflejado cuando canta otras dos canciones más de su nuevo disco: “Todos Se Van” y “Me Envenenaste” (bien Rodríguez). En “Carnaval de Brasil”, se mueve al ritmo de su musa, y en “Revolución Turra”, se ilusiona cuando canta “no quiero estar solo nunca más”.
Con su nuevo look de pelo corto y, como siempre, con los lentes puestos durante casi todo el show, el artista le dice a su público: “Oigo en mis oídos la más maravillosa música, la voz del pueblo argentino, ustedes…”
Además de tocar “Para Seguir”, “Alta Suciedad”, “Más Duele”, “Out Put” y “Comida China”, donde canta “sin saber porqué me quedo viendo el sol caer”, Calamaro realiza su homenaje a Rubén Juárez cantando “Volver”. También, camina de una punta a la otra del escenario con la camiseta Argentina en sus manos y finalmente, luego del himno del amor, “Paloma”, Andrés y su banda abandonan el escenario por poco tiempo, mientras todo el estadio permanecía en penumbras.
Minutos después, regresa con “Estadio Azteca”. Luego, recuerda a Cerati y dice: “No se puede seguir sin antes dedicarle a lo mejor que dio la quinta del mundial del 78. Fuerza Gustavo, te esperamos, te queremos”, anticipando lo que sería la euforia y melancolía de la gente en “Crímenes Perfectos”.
Porque sin lugar a dudas si bien en “Flaca”, la última canción del repertorio, dice: “eran tiempos dorados, un pasado mejor…”, todos sabemos que su mejor tiempo es hoy, porque es hoy más que nunca, cuando Calamaro está definitivamente, “On The Rock”.
Esquina Andrés Calamaro
El músico argentino ya tiene su propia esquina en la Ciudad de Buenos Aires. La intersección de las calles Perú y Moreno, por una iniciativa del diputado porteño Avelino Tamargo, se transformó en la “Esquina Andrés Calamaro”. Allí se descubrieron tres murales que, precisamente, representan tres momentos históricos de la trayectoria del artista: las portadas de los discos “Vasos y Besos”, de Los Abuelos de la Nada; “Palabras Más, Palabras Menos”, de Los Rodríguez; y “Honestidad Brutal”, disco de gran reconocimiento popular de la carrera solista de “El Salmón”.
La obra, realizada por la productora Santa Paciencia, contó con la participación de los artistas plásticos: Andrea Florio; Carlos Rovlich y Duy Jaureguiberry. Además, presenta información sobre cada álbum a la que se le sumó la firma del propio Calamaro.
Esta mención, forma parte del proyecto de Tamargo de construir 60 murales con imágenes de los discos más importantes del rock argentino.
Por último, sobre la distinción, el compositor dijo: “Que una esquina de Buenos Aires lleve, simbólicamente, mi nombre me parece muy bien, especialmente tratándose de la calle Perú, donde ensayamos con Los Abuelos y grabamos con Raíces, hace ya bastantes años; espero que esta costumbre se traslade también a otros artistas del rock y del tango que, sin dudas, merecen el homenaje en forma de esquina”.
Por Daniel Vico para DBAnoticias.com.
Cada vez falta menos para que Andrés Calamaro salga a escena con todo su equipo titular, y el Luna Park aprovecha la ocasión y calma la espera con un grito típico de mundial: “Volveremos volveremos, volveremos otra vez… volveremos a ser campeones como en el 86”. La espera no es más espera y El Salmón sale a escena a jugar por un rato que es un “hincha de fútbol con una guitarra colgando”, como dijo alguna vez en una entrevista.
Su última presentación en el Palacio de los Deportes, fue en diciembre último. Ahora, este señor del rock que sabe de regresos (¡y qué regresos!) está en el Luna para presentar su nuevo disco “Calamaro On The Rock”. Precisamente, se leen en la pantalla las palabras On, The y Rock minutos antes de que salga el cantante y su banda, para situar a algún desprevenido, de que Calamaro trae consigo el “rock de verdad con amistad”, como cantará después en “No Tan Buenos Aires”.
Cuando sale a escena, en todo el estadio mítico de la Ciudad de Buenos Aires se escucha un solo canto: “Olé olé olé olé… Andrés, Andrés”. Canto que se repite una y otra vez hasta que empiezan a sonar los instrumentos, poco antes de las 22. El Cantante, abre su show con “Los Divinos”, corte de difusión de su nuevo disco. La gente se alborota cuando escucha el estribillo “hoy es hoy, ayer fue hoy ayer” porque sabe que hoy es hoy y que hoy escucharán a Calamaro por más de dos horas.
Luego de la canción inaugural, continúa con “Jumpin' Jack Flash”, de los Rolling Stones seguida de “El Salmón”. Recién después de este tema que lo identifica y por el cual se ha ganado su apodo de “El Salmón” por ir contra la corriente, Andrés saludó a su público: “Gracias Buenos Aires, gracias hombres y mujeres. Y gracias al rock del rico Luna Park”, dijo.
Calamaro es un artista que está todo el tiempo componiendo. Existe una generación que creció escuchando sus canciones tanto en sus grupos, como “Raíces”, “Los Abuelos de la Nada” y “Los Rodríguez” como en su carrera como solista. En los últimos años, se sumaron los jóvenes que se dieron cuenta de la capacidad musical de este artista. Por eso, por más que "El Salmón", en el show le pida a un “amigo desconocido que si ve a su rock perdido lo traiga por aquí”, en “Mi Rock Perdido”; no hace falta, porque él ya lo encontró hace décadas.
En escena, la formación de Calamaro es impecable. Lo acompañan al artista: Tito Dávila, en teclados, quien ha logrado que Andrés no se preocupe más por ese instrumento y se dedique sólo al canto y a la guitarra; Candy Caramelo en el bajo; José “Niño” Bruno en la batería, quien aprovecha las pausas entre cada canción para sacar fotos del show y subirlas a su propio blog; y en guitarra, también están Julián Kanevsky y Diego García, Todos los músicos, se tomaron su tiempo para brindar con tequila en pleno recital porque, como dijo el propio Calamaro: “Hay que cruzar los huevos y esperar lo mejor para mañana”, vaticinando lo que sería luego la victoria de Argentina.
Como si estuviera preparado o no, la canción que continúa es “Mi Enfermedad”, la preferida, precisamente, de Diego Maradona. La gente se sorprende cuando “El Salmón” gira el micrófono para darle la espalda a su público y cantar mirando a la pantalla, donde pasan unas imágenes durante “Los Chicos”, de sus “amigos que se fueron primero”.
Se siente en el Luna Park, como en su propio estudio musical casero, bautizado por él mismo “Deep Camboya”. Y tanto es así, que lo acompañan al costado del escenario, mientras él canta para miles de personas, su pareja Julieta Cardinali y su hija Charo, quien varias veces amaga con correr hasta donde su padre está brillando nuevamente.
El propio autor de “On The Rock”, lo define como “coctelera de ritmos” y se ve reflejado cuando canta otras dos canciones más de su nuevo disco: “Todos Se Van” y “Me Envenenaste” (bien Rodríguez). En “Carnaval de Brasil”, se mueve al ritmo de su musa, y en “Revolución Turra”, se ilusiona cuando canta “no quiero estar solo nunca más”.
Con su nuevo look de pelo corto y, como siempre, con los lentes puestos durante casi todo el show, el artista le dice a su público: “Oigo en mis oídos la más maravillosa música, la voz del pueblo argentino, ustedes…”
Además de tocar “Para Seguir”, “Alta Suciedad”, “Más Duele”, “Out Put” y “Comida China”, donde canta “sin saber porqué me quedo viendo el sol caer”, Calamaro realiza su homenaje a Rubén Juárez cantando “Volver”. También, camina de una punta a la otra del escenario con la camiseta Argentina en sus manos y finalmente, luego del himno del amor, “Paloma”, Andrés y su banda abandonan el escenario por poco tiempo, mientras todo el estadio permanecía en penumbras.
Minutos después, regresa con “Estadio Azteca”. Luego, recuerda a Cerati y dice: “No se puede seguir sin antes dedicarle a lo mejor que dio la quinta del mundial del 78. Fuerza Gustavo, te esperamos, te queremos”, anticipando lo que sería la euforia y melancolía de la gente en “Crímenes Perfectos”.
Porque sin lugar a dudas si bien en “Flaca”, la última canción del repertorio, dice: “eran tiempos dorados, un pasado mejor…”, todos sabemos que su mejor tiempo es hoy, porque es hoy más que nunca, cuando Calamaro está definitivamente, “On The Rock”.
Esquina Andrés Calamaro
El músico argentino ya tiene su propia esquina en la Ciudad de Buenos Aires. La intersección de las calles Perú y Moreno, por una iniciativa del diputado porteño Avelino Tamargo, se transformó en la “Esquina Andrés Calamaro”. Allí se descubrieron tres murales que, precisamente, representan tres momentos históricos de la trayectoria del artista: las portadas de los discos “Vasos y Besos”, de Los Abuelos de la Nada; “Palabras Más, Palabras Menos”, de Los Rodríguez; y “Honestidad Brutal”, disco de gran reconocimiento popular de la carrera solista de “El Salmón”.
La obra, realizada por la productora Santa Paciencia, contó con la participación de los artistas plásticos: Andrea Florio; Carlos Rovlich y Duy Jaureguiberry. Además, presenta información sobre cada álbum a la que se le sumó la firma del propio Calamaro.
Esta mención, forma parte del proyecto de Tamargo de construir 60 murales con imágenes de los discos más importantes del rock argentino.
Por último, sobre la distinción, el compositor dijo: “Que una esquina de Buenos Aires lleve, simbólicamente, mi nombre me parece muy bien, especialmente tratándose de la calle Perú, donde ensayamos con Los Abuelos y grabamos con Raíces, hace ya bastantes años; espero que esta costumbre se traslade también a otros artistas del rock y del tango que, sin dudas, merecen el homenaje en forma de esquina”.
19.5.10
Cuando el sueño se convierte en realidad
El grito de los hinchas de Argentinos se transforma en el cielo en un canto unísono: “Dale campeón, dale campeón…” El equipo de La Paternal, conducido con sabiduría por Claudio Borghi festejó nuevamente un título después de 25 años. La historia del “Bicho”, aquel equipo que hacía menos de un año terminaba último en el Clausura 2009.
Por Daniel Vico para DBAnoticias.com.
Los sueños siempre son sueños hasta que un día se convierten en realidad. A veces suceden, aunque lleve mucho tiempo, inclusive años, 25 años, o un cuarto de siglo, llámelo como quiera.
Un equipo de fútbol ha tardado exactamente 25 años en transformar su sueño en realidad. Siempre con una persona como arquitecto de ese sueño, como “soñador”, Claudio “Bichi” Borghi, ya sea dentro de la cancha como en aquel Nacional 1985, o siendo entrenador como en este Clausura 2010. Ese equipo de fútbol tiene nombre y apellido: Argentinos Juniors.
Los hinchas del “Bicho” que colmaron el estadio de Huracán, bautizado Tomás Adolfo Ducó, no lo pueden creer. El árbitro Saúl Laverni finalizó el partido y el equipo visitante se impuso frente al conjunto de Parque Patricios por 2-1, con goles de Juan Mercier y Facundo Coria. El tanto de Alan Sánchez para el “Globo” solo servirá para la estadística. No hizo falta esperar la terminación del partido entre Colón y Estudiantes, en Santa Fe. “Argentinos Juniors campeón” se leía en todos los canales deportivos y no deportivos.
Y pensar que hace casi un año, más precisamente el 2 de junio de 2009, Claudio Borghi asumía como director técnico de Argentinos Juniors, en reemplazo de Claudio Vivas, tres fechas antes de que terminara el torneo Clausura de ese año. Por ese entonces, el “Bicho” se encontraba en la última posición, y finalmente terminaría el certamen en el fondo de la tabla con 15 unidades.
En julio del año en cuestión, arribaron a La Paternal jugadores con bajo perfil. Coria, a préstamo de Vélez, llegó con la intención de adueñarse del mediocampo y ser ofensivo a la vez, e inclusive improvisar ser un “delantero mentiroso” como lo llaman en el potrero. Federico Domínguez se sumaba con el objetivo de recorrer el carril izquierdo. Gustavo Oberman regresaba al club de sus amores. Por último, Ismael Sosa, marchó de Independiente y a fuerza de goles, se ganó un lugar en el equipo titular y acalló las críticas que provenían de Avellaneda.
El segundo semestre del 2009 fue bueno para el “Bicho” ya que sumó en el torneo Apertura 32 puntos y apenas tres derrotas. Terminó en el sexto lugar. El trabajo de Claudio Borghi comenzaba a verse dentro de la cancha.
En enero, el entrenador tuvo la ardua tarea de convencer a José Luis Calderón de que no se retirara después de un frustrado Mundial de Clubes y de que terminara su carrera en Argentinos Juniors: “Usted no puede retirarse así”. Y fue el mismo Calderón quien al llegar al club les dijo a sus compañeros: “Vengo para salir campeón”, como si fuera “pitoniso”, pero eso es otro capítulo.
Además, Borghi incorporó al plantel a los arqueros Luis Ojeda y al chileno Nicolás Peric. No solo eso, sino que el “Bichi” le dio continuidad a Facundo Coria y a Santiago Gentiletti, quien se convirtió rápidamente en el central zurdo. Sin embargo no todo fue alegría para el entrenador, ya que tuvo que soportar las partidas de Gabriel Hauche (a Racing) y Sebastián Torrico (a Godoy Cruz).
Con aquella receta básica de que el fútbol lindo no solo lo es por abajo sino también por arriba y con la experiencia en vueltas olímpicas de solo tres jugadores: Federico Domínguez, José Luis Calderón y Santiago Raymonda, Borghi persuadió a sus dirigidos de que el sueño de salir campeón era posible, y los futbolistas así lo entendieron.
Las claves de un campeón suelen ser desde su técnico hasta sus jugadores. Son muchos los futbolistas a destacar. La labor de Ismael Sosa, se debe resaltar ya que siempre rindió dentro del campo de juego con goles. Nicolás Pavlovich, es un jugador por el que Borghi apostó desde un principio, al igual que Calderón. Néstor Ortigoza y Juan Mercier, dos jugadores de selección que en el mediocampo se entienden como Batman y Robin en plena historieta. Y ya que empezamos de adelante para atrás, fue gran trabajo el de los defensores, como Matías Caruzzo y Santiago Gentiletti, dos centrales que se afianzaron a lo largo del campeonato. Por último, los arqueros, Peric y Ojeda, que demostraron estar a la altura de las circunstancias.
Un párrafo aparte se merece la tarea del director técnico, soñador de este triunfo, diseñador del desafío, Claudio Borghi. A base de humildad y solidaridad, el “Bichi” logró imponer “su” fútbol en el equipo de La Paternal, desdramatizó este deporte a un simple juego y le transmitió un mensaje claro a los jugadores, tan claro como lo que dijo al obtener el título: “Vinimos a pelear el descenso… Pero bueno, hoy somos campeones”. ¿Nacerá el Borghismo?
Después de un breve viaje por el pasado más reciente de Argentinos Juniors, volvemos al Tomás Ducó y observamos a los flamantes campeones. Algunos corriendo por distintos sectores del césped. Otros, arriba del travesaño estirando sus brazos como si quisieran formar parte de la tribuna visitante. El resto, entre ellos Claudio Borghi, caminan con cierta felicidad en sus rostros, pisan fuerte y les sorprende entender que su sueño… su sueño ya es realidad.
Los números del Campeón:
41 Puntos.
12 Triunfos. 5 Empates. 2 Derrotas.
35 Goles a favor. 23 Goles en contra.
3 Son los títulos locales de Argentinos Juniors. Al Metropolitano 1984, se le suma el ya mencionado Nacional 1985.
Los goleadores del Campeón:
Ismael Sosa con 9 anotaciones. Nicolás Pavlovich con 6 goles.
Entre ambos, convirtieron el 45% de los tantos realizados por el equipo.
Finalmente, tres jugadores aparecen con 3 conquistas: el delantero José Luis Calderón y los mediocampistas Néstor Ortigoza (dos de penal) y Facundo Coria.
El “Bicho” ahora quiere picar a América
Argentinos Juniors ya tiene su cruce para la Copa Sudamericana que comenzará el 4 de agosto, será contra Independiente. El club de Avellaneda cerrará la serie en La Paternal.
También, con la obtención del Clausura 2010, el “Bicho” sacó pasaje para jugar la Copa Libertadores del 2011. Sueñe Argentinos, sueñe, que los sueños tarde o temprano se hacen realidad.
Por Daniel Vico para DBAnoticias.com.
Los sueños siempre son sueños hasta que un día se convierten en realidad. A veces suceden, aunque lleve mucho tiempo, inclusive años, 25 años, o un cuarto de siglo, llámelo como quiera.
Un equipo de fútbol ha tardado exactamente 25 años en transformar su sueño en realidad. Siempre con una persona como arquitecto de ese sueño, como “soñador”, Claudio “Bichi” Borghi, ya sea dentro de la cancha como en aquel Nacional 1985, o siendo entrenador como en este Clausura 2010. Ese equipo de fútbol tiene nombre y apellido: Argentinos Juniors.
Los hinchas del “Bicho” que colmaron el estadio de Huracán, bautizado Tomás Adolfo Ducó, no lo pueden creer. El árbitro Saúl Laverni finalizó el partido y el equipo visitante se impuso frente al conjunto de Parque Patricios por 2-1, con goles de Juan Mercier y Facundo Coria. El tanto de Alan Sánchez para el “Globo” solo servirá para la estadística. No hizo falta esperar la terminación del partido entre Colón y Estudiantes, en Santa Fe. “Argentinos Juniors campeón” se leía en todos los canales deportivos y no deportivos.
Y pensar que hace casi un año, más precisamente el 2 de junio de 2009, Claudio Borghi asumía como director técnico de Argentinos Juniors, en reemplazo de Claudio Vivas, tres fechas antes de que terminara el torneo Clausura de ese año. Por ese entonces, el “Bicho” se encontraba en la última posición, y finalmente terminaría el certamen en el fondo de la tabla con 15 unidades.
En julio del año en cuestión, arribaron a La Paternal jugadores con bajo perfil. Coria, a préstamo de Vélez, llegó con la intención de adueñarse del mediocampo y ser ofensivo a la vez, e inclusive improvisar ser un “delantero mentiroso” como lo llaman en el potrero. Federico Domínguez se sumaba con el objetivo de recorrer el carril izquierdo. Gustavo Oberman regresaba al club de sus amores. Por último, Ismael Sosa, marchó de Independiente y a fuerza de goles, se ganó un lugar en el equipo titular y acalló las críticas que provenían de Avellaneda.
El segundo semestre del 2009 fue bueno para el “Bicho” ya que sumó en el torneo Apertura 32 puntos y apenas tres derrotas. Terminó en el sexto lugar. El trabajo de Claudio Borghi comenzaba a verse dentro de la cancha.
En enero, el entrenador tuvo la ardua tarea de convencer a José Luis Calderón de que no se retirara después de un frustrado Mundial de Clubes y de que terminara su carrera en Argentinos Juniors: “Usted no puede retirarse así”. Y fue el mismo Calderón quien al llegar al club les dijo a sus compañeros: “Vengo para salir campeón”, como si fuera “pitoniso”, pero eso es otro capítulo.
Además, Borghi incorporó al plantel a los arqueros Luis Ojeda y al chileno Nicolás Peric. No solo eso, sino que el “Bichi” le dio continuidad a Facundo Coria y a Santiago Gentiletti, quien se convirtió rápidamente en el central zurdo. Sin embargo no todo fue alegría para el entrenador, ya que tuvo que soportar las partidas de Gabriel Hauche (a Racing) y Sebastián Torrico (a Godoy Cruz).
Con aquella receta básica de que el fútbol lindo no solo lo es por abajo sino también por arriba y con la experiencia en vueltas olímpicas de solo tres jugadores: Federico Domínguez, José Luis Calderón y Santiago Raymonda, Borghi persuadió a sus dirigidos de que el sueño de salir campeón era posible, y los futbolistas así lo entendieron.
Las claves de un campeón suelen ser desde su técnico hasta sus jugadores. Son muchos los futbolistas a destacar. La labor de Ismael Sosa, se debe resaltar ya que siempre rindió dentro del campo de juego con goles. Nicolás Pavlovich, es un jugador por el que Borghi apostó desde un principio, al igual que Calderón. Néstor Ortigoza y Juan Mercier, dos jugadores de selección que en el mediocampo se entienden como Batman y Robin en plena historieta. Y ya que empezamos de adelante para atrás, fue gran trabajo el de los defensores, como Matías Caruzzo y Santiago Gentiletti, dos centrales que se afianzaron a lo largo del campeonato. Por último, los arqueros, Peric y Ojeda, que demostraron estar a la altura de las circunstancias.
Un párrafo aparte se merece la tarea del director técnico, soñador de este triunfo, diseñador del desafío, Claudio Borghi. A base de humildad y solidaridad, el “Bichi” logró imponer “su” fútbol en el equipo de La Paternal, desdramatizó este deporte a un simple juego y le transmitió un mensaje claro a los jugadores, tan claro como lo que dijo al obtener el título: “Vinimos a pelear el descenso… Pero bueno, hoy somos campeones”. ¿Nacerá el Borghismo?
Después de un breve viaje por el pasado más reciente de Argentinos Juniors, volvemos al Tomás Ducó y observamos a los flamantes campeones. Algunos corriendo por distintos sectores del césped. Otros, arriba del travesaño estirando sus brazos como si quisieran formar parte de la tribuna visitante. El resto, entre ellos Claudio Borghi, caminan con cierta felicidad en sus rostros, pisan fuerte y les sorprende entender que su sueño… su sueño ya es realidad.
Los números del Campeón:
41 Puntos.
12 Triunfos. 5 Empates. 2 Derrotas.
35 Goles a favor. 23 Goles en contra.
3 Son los títulos locales de Argentinos Juniors. Al Metropolitano 1984, se le suma el ya mencionado Nacional 1985.
Los goleadores del Campeón:
Ismael Sosa con 9 anotaciones. Nicolás Pavlovich con 6 goles.
Entre ambos, convirtieron el 45% de los tantos realizados por el equipo.
Finalmente, tres jugadores aparecen con 3 conquistas: el delantero José Luis Calderón y los mediocampistas Néstor Ortigoza (dos de penal) y Facundo Coria.
El “Bicho” ahora quiere picar a América
Argentinos Juniors ya tiene su cruce para la Copa Sudamericana que comenzará el 4 de agosto, será contra Independiente. El club de Avellaneda cerrará la serie en La Paternal.
También, con la obtención del Clausura 2010, el “Bicho” sacó pasaje para jugar la Copa Libertadores del 2011. Sueñe Argentinos, sueñe, que los sueños tarde o temprano se hacen realidad.
12.5.10
¿El Piqué de amor?
Una foto de Zlatan Ibrahimovic y Gerard Piqué compromete a ambos futbolistas. En la imagen se observa a los jugadores en una situación extraña para ser la salida de un entrenamiento. Pep Guardiola, técnico del Barcelona, ya dio su opinión. El sueco se defiende de los rumores: “Vente a mi casa y vas a ver si soy maricón”. Las redes sociales y el mundo hacen eco de la noticia.
Por Daniel Vico para DBAnoticias.com.
Conocida es la frase: “Una imagen vale más que mil palabras”. Seguramente en este caso, la fotografía que recorre el mundo y acompaña nuestro artículo, genere más de mil palabras e incluso origine muchas suspicacias.
El diario español Marca y Facebook fueron los principales medios donde se difundió la comprometedora imagen, sacada por un simpatizante del Barcelona, en el estacionamiento del club, luego de un entrenamiento del equipo catalán. En la foto se los ve al sueco Zlatan Ibrahimovic y al español Gerard Piqué tomados de la mano, cerca uno del otro y a muy poca distancia de darse un beso. ¿Será la primavera española que provoca demasiado afecto?
La red social más conocida del mundo publicó la fotografía en un grupo creado bajo el título: “Yo también me quedé traspuesto al ver la foto de Ibra y Piqué”. Dicho grupo alcanzó los 28.635 fans en menos de dos días. Sin embargo, la gran cantidad de comentarios de mal gusto provocó que los administradores del grupo hayan decidido cerrarlo “porque se ha pasado de rosca, se ha ido de madre o como lo queráis llamar” y piden disculpas por si han “ofendido” a alguien.
En su breve nota, el diario deportivo Marca, hizo referencia al grupo del Facebook, a su cantidad de fans e hizo principal hincapié en los comentarios, clasificándolos con distintos adjetivos. Pero, si hoy se busca la noticia por el buscador del periódico español, si bien se encuentra, al entrar al artículo (titulado igual que el grupo ya cerrado de la red social) la página web te indica error: “Lo sentimos. No se encuentra la página que ha solicitado. No existe o bien ha sido eliminada de nuestro servidor”.
Otro medio de comunicación que siguió la noticia e incluso le dio más importancia que a las recientes elecciones en el Reino Unido o que a las manifestaciones en Grecia, fue el diario italiano Il Corriere della sera, que tituló a la información de diferentes maneras, entre ellas, “Ibra-Piqué, los aficionados estupefactos por la imagen robada”.
Además, debido al éxito entre sus lectores, el periódico italiano realizó una parodia de la imagen transformándolo en una especie de cómic en el que se especula con la conversación entre Ibrahimovic y Piqué. La parodia inicia con Piqué diciéndole a Ibrahimovic: “Vamos Ibra, verás como tarde o temprano el Inter te repesca ¿Nos arrepentimos de ser futbolistas? No lo hagas, yo sé que tú querías marcar contra el Inter” más tarde, el defensa culé observando la muñeca del sueco le pregunta: “¿Nuevo reloj?”, y finalmente define a Messi como “pequeño y antipático”.
Ibrahimovic, quien no jugará el próximo mundial porque su selección, Suecia, no clasificó, le respondió a una periodista española, a la salida de la ciudad deportiva del Barsa, sobre la fotografía con su compañero de equipo Piqué: “Vente a mi casa y vas a ver si soy maricón”. Parece que el sueco reaccionó y no de la mejor manera.
Recordemos que Ibrahimovic es delantero, Piqué defensor y ambos futbolistas son jugadores clave para el equipo catalán, que busca su segundo título consecutivo en la liga española, a falta de una fecha para la finalización del campeonato.
Barcelona aventaja a su eterno rival, Real Madrid, por dos puntos. Si bien, los catalanes quedaron eliminados de la Champions por el Inter de Milán, su fútbol aún es considerado de los mejores del mundo.
El entrenador del Barsa, Josep Guardiola, respondió contundentemente que sí cuando le preguntaron si seguiría queriendo a sus jugadores aunque perdieran la liga. El cariño dentro del vestuario del equipo de Messi y compañía se ve reflejado en las declaraciones de Guardiola. Pero también se ve de manera excesiva entre el delantero y el defensor en la fotografía.
La imagen de Ibrahimovic y Piqué se suma a otra serie de fotos que han originado polémica en el mundo del fútbol. La más reciente fue la de los jugadores británicos Paul Scholes y Gary Neville, luego de un beso que se dieron en la celebración de un gol del equipo en el que juegan, el Manchester United.
Ahora bien, ¿una imagen vale más que mil palabras? Las interpretaciones son muchas. Usted saque sus propias conclusiones. ¿El Piqué del amor?
Por Daniel Vico para DBAnoticias.com.
Conocida es la frase: “Una imagen vale más que mil palabras”. Seguramente en este caso, la fotografía que recorre el mundo y acompaña nuestro artículo, genere más de mil palabras e incluso origine muchas suspicacias.
El diario español Marca y Facebook fueron los principales medios donde se difundió la comprometedora imagen, sacada por un simpatizante del Barcelona, en el estacionamiento del club, luego de un entrenamiento del equipo catalán. En la foto se los ve al sueco Zlatan Ibrahimovic y al español Gerard Piqué tomados de la mano, cerca uno del otro y a muy poca distancia de darse un beso. ¿Será la primavera española que provoca demasiado afecto?
La red social más conocida del mundo publicó la fotografía en un grupo creado bajo el título: “Yo también me quedé traspuesto al ver la foto de Ibra y Piqué”. Dicho grupo alcanzó los 28.635 fans en menos de dos días. Sin embargo, la gran cantidad de comentarios de mal gusto provocó que los administradores del grupo hayan decidido cerrarlo “porque se ha pasado de rosca, se ha ido de madre o como lo queráis llamar” y piden disculpas por si han “ofendido” a alguien.
En su breve nota, el diario deportivo Marca, hizo referencia al grupo del Facebook, a su cantidad de fans e hizo principal hincapié en los comentarios, clasificándolos con distintos adjetivos. Pero, si hoy se busca la noticia por el buscador del periódico español, si bien se encuentra, al entrar al artículo (titulado igual que el grupo ya cerrado de la red social) la página web te indica error: “Lo sentimos. No se encuentra la página que ha solicitado. No existe o bien ha sido eliminada de nuestro servidor”.
Otro medio de comunicación que siguió la noticia e incluso le dio más importancia que a las recientes elecciones en el Reino Unido o que a las manifestaciones en Grecia, fue el diario italiano Il Corriere della sera, que tituló a la información de diferentes maneras, entre ellas, “Ibra-Piqué, los aficionados estupefactos por la imagen robada”.
Además, debido al éxito entre sus lectores, el periódico italiano realizó una parodia de la imagen transformándolo en una especie de cómic en el que se especula con la conversación entre Ibrahimovic y Piqué. La parodia inicia con Piqué diciéndole a Ibrahimovic: “Vamos Ibra, verás como tarde o temprano el Inter te repesca ¿Nos arrepentimos de ser futbolistas? No lo hagas, yo sé que tú querías marcar contra el Inter” más tarde, el defensa culé observando la muñeca del sueco le pregunta: “¿Nuevo reloj?”, y finalmente define a Messi como “pequeño y antipático”.
Ibrahimovic, quien no jugará el próximo mundial porque su selección, Suecia, no clasificó, le respondió a una periodista española, a la salida de la ciudad deportiva del Barsa, sobre la fotografía con su compañero de equipo Piqué: “Vente a mi casa y vas a ver si soy maricón”. Parece que el sueco reaccionó y no de la mejor manera.
Recordemos que Ibrahimovic es delantero, Piqué defensor y ambos futbolistas son jugadores clave para el equipo catalán, que busca su segundo título consecutivo en la liga española, a falta de una fecha para la finalización del campeonato.
Barcelona aventaja a su eterno rival, Real Madrid, por dos puntos. Si bien, los catalanes quedaron eliminados de la Champions por el Inter de Milán, su fútbol aún es considerado de los mejores del mundo.
El entrenador del Barsa, Josep Guardiola, respondió contundentemente que sí cuando le preguntaron si seguiría queriendo a sus jugadores aunque perdieran la liga. El cariño dentro del vestuario del equipo de Messi y compañía se ve reflejado en las declaraciones de Guardiola. Pero también se ve de manera excesiva entre el delantero y el defensor en la fotografía.
La imagen de Ibrahimovic y Piqué se suma a otra serie de fotos que han originado polémica en el mundo del fútbol. La más reciente fue la de los jugadores británicos Paul Scholes y Gary Neville, luego de un beso que se dieron en la celebración de un gol del equipo en el que juegan, el Manchester United.
Ahora bien, ¿una imagen vale más que mil palabras? Las interpretaciones son muchas. Usted saque sus propias conclusiones. ¿El Piqué del amor?
20.4.10
Problemas de vestuario, ¿y problemas de polleras?
Juan Román Riquelme intentó seducir a la modelo Luli Fernández, novia de Pablo Mouche, compañero de equipo del diez. La prueba es un mensaje de texto que el delantero de Boca llevó a la dirigencia del club de la Ribera para que se sancione al enganche “xeneize”. Problemas de vestuario, ¿y problemas de polleras?
Por Daniel Vico para DBAnoticias.com.
A la novela conocida que ya tiene como capítulo central la mala relación entre Martín Palermo y Juan Román Riquelme, se le sumó recientemente un nuevo capítulo, que tranquilamente lo pudieron haber escrito John Terry, o bien, Horacio Ameli. Pero no, en este caso, se adjudican el derecho de autor el propio mediocampista “xeneize”, Pablo Mouche y su novia, Luli Fernández.
Según el diario deportivo, Sport, el enganche de Boca Juniors intentó “robarle” la novia a su compañero de equipo Pablo Mouche y el escándalo se desató complicando así, aún más, la interna del vestuario del equipo dirigido por Tito Pompei.
Sport.es tituló “Riquelme a lo Terry” y asemejó la situación a la que se vivió a comienzo del año en el Chelsea, cuando se hizo pública la relación entre John Terry, capitán de la selección inglesa y la mujer (ahora ex) de Wayne Bridge. También, en el ambiente local, se recuerda el caso de Eduardo Tuzzio y Horacio Ameli, por ese entonces ambos jugadores de River Plate, hace cinco años atrás.
El medio español, en su artículo, agregó datos: “La modelo habría recibido un mensaje de texto del referente xeneize para intentar tener un romance pero lo habría rechazado. El rumor nació a raíz de una conversación en Twitter entre los periodistas Diego Fucks y Juan Pablo Varsky”.
En la conocida red social, Fucks se disparó con el siguiente mensaje: “Me acabo de enterar que un jugador consagrado le tiró los perros a la pareja de otro joven. El número de camiseta del joven tiene un dígito; el del grande, dos”. (N de la R: Mouche posee el número 7 en su camiseta y Riquelme el 10).
Según el sitio Primiciasya.com, Riquelme y Luli Fernández ya habían estado juntos antes de que la modelo comenzara a salir con Pablo Mouche, y la relación entre ellos quedó más que bien. El portal de Internet también sostiene que fue la propia modelo quien tomó la iniciativa para encontrarse con el ídolo “xeneize”: “Todavía tenés en venta el departamento de Palermo”, fue aparentemente el mensaje que le mandó ella para arreglar sus encuentros clandestinos.
¿Cómo se enteró Pablo Mouche? El delantero también escribió su página en este capítulo cuando encontró uno de los mensajes que le había mandado Riquelme a la modelo. “Ante el interrogatorio al que sometió a su novia, ésta dijo algo como que Riquelme tiene su teléfono porque lo pidió en el programa que ella co-conducía en TyC Sports (Área 18)”, concluye Primiciasya.com.
¿Qué hizo el delantero de Boca Juniors después? Con el mensaje de texto que recibió su novia como prueba, se dirigió a la Comisión Directiva del club para que sancione a Riquelme. Haciendo referencia a esto, Fucks finaliza su conversación con Varsky de la siguiente forma: “Fue con el celular de ella a ver a los dirigentes para mostrar la traición. Obviamente, el consagrado ninguneó a su joven compañero. Pero esta vez está perdido, hay pruebas… Eso no se hace”.
Pero claro, si algo le faltaba a este affaire eran las declaraciones públicas de Riquelme, quien dio una conferencia de prensa previa al partido que su equipo perdió por 1 a 0 con Gimnasia de La Plata, en el Bosque.
El diez de Boca contó que tuvo que llamar tanto a su compañero, como a la modelo para aclarar la situación: “Ayer me levanté escuchando en la tele una historia que me vinculaba con la esposa de un compañero, y eso me obligó a llamarlo inmediatamente a él y a su pareja para pedirles disculpas por lo que se estaba diciendo; gracias a Dios estoy orgulloso de la respuesta que recibí de mi compañero”, dijo Riquelme.
Por último el enganche xeneize, haciendo referencia tanto a este rumor como a su relación “tirante” con Martín Palermo, otro referente del club, dijo: “Está todo armado. Está re contra armado, el que no lo quiere ver es porque está ciego”.
Verdad o no, rumor o no, la novela del vestuario de Boca tiene un capítulo más y el mundo “xeneize” está que arde. Cuando Martín Palermo hizo su gol 219 en el club, Riquelme no lo abrazó porque, tal como dijo el enganche, “no me salió festejar el gol en esa tribuna, porque el día domingo viví una situación que no fue agradable” (la barra brava visitó a los jugadores en el entrenamiento). Ahora bien, ¿qué pasará cuando Mouche haga un gol? ¿Lo saludará Riquelme?
Por Daniel Vico para DBAnoticias.com.
A la novela conocida que ya tiene como capítulo central la mala relación entre Martín Palermo y Juan Román Riquelme, se le sumó recientemente un nuevo capítulo, que tranquilamente lo pudieron haber escrito John Terry, o bien, Horacio Ameli. Pero no, en este caso, se adjudican el derecho de autor el propio mediocampista “xeneize”, Pablo Mouche y su novia, Luli Fernández.
Según el diario deportivo, Sport, el enganche de Boca Juniors intentó “robarle” la novia a su compañero de equipo Pablo Mouche y el escándalo se desató complicando así, aún más, la interna del vestuario del equipo dirigido por Tito Pompei.
Sport.es tituló “Riquelme a lo Terry” y asemejó la situación a la que se vivió a comienzo del año en el Chelsea, cuando se hizo pública la relación entre John Terry, capitán de la selección inglesa y la mujer (ahora ex) de Wayne Bridge. También, en el ambiente local, se recuerda el caso de Eduardo Tuzzio y Horacio Ameli, por ese entonces ambos jugadores de River Plate, hace cinco años atrás.
El medio español, en su artículo, agregó datos: “La modelo habría recibido un mensaje de texto del referente xeneize para intentar tener un romance pero lo habría rechazado. El rumor nació a raíz de una conversación en Twitter entre los periodistas Diego Fucks y Juan Pablo Varsky”.
En la conocida red social, Fucks se disparó con el siguiente mensaje: “Me acabo de enterar que un jugador consagrado le tiró los perros a la pareja de otro joven. El número de camiseta del joven tiene un dígito; el del grande, dos”. (N de la R: Mouche posee el número 7 en su camiseta y Riquelme el 10).
Según el sitio Primiciasya.com, Riquelme y Luli Fernández ya habían estado juntos antes de que la modelo comenzara a salir con Pablo Mouche, y la relación entre ellos quedó más que bien. El portal de Internet también sostiene que fue la propia modelo quien tomó la iniciativa para encontrarse con el ídolo “xeneize”: “Todavía tenés en venta el departamento de Palermo”, fue aparentemente el mensaje que le mandó ella para arreglar sus encuentros clandestinos.
¿Cómo se enteró Pablo Mouche? El delantero también escribió su página en este capítulo cuando encontró uno de los mensajes que le había mandado Riquelme a la modelo. “Ante el interrogatorio al que sometió a su novia, ésta dijo algo como que Riquelme tiene su teléfono porque lo pidió en el programa que ella co-conducía en TyC Sports (Área 18)”, concluye Primiciasya.com.
¿Qué hizo el delantero de Boca Juniors después? Con el mensaje de texto que recibió su novia como prueba, se dirigió a la Comisión Directiva del club para que sancione a Riquelme. Haciendo referencia a esto, Fucks finaliza su conversación con Varsky de la siguiente forma: “Fue con el celular de ella a ver a los dirigentes para mostrar la traición. Obviamente, el consagrado ninguneó a su joven compañero. Pero esta vez está perdido, hay pruebas… Eso no se hace”.
Pero claro, si algo le faltaba a este affaire eran las declaraciones públicas de Riquelme, quien dio una conferencia de prensa previa al partido que su equipo perdió por 1 a 0 con Gimnasia de La Plata, en el Bosque.
El diez de Boca contó que tuvo que llamar tanto a su compañero, como a la modelo para aclarar la situación: “Ayer me levanté escuchando en la tele una historia que me vinculaba con la esposa de un compañero, y eso me obligó a llamarlo inmediatamente a él y a su pareja para pedirles disculpas por lo que se estaba diciendo; gracias a Dios estoy orgulloso de la respuesta que recibí de mi compañero”, dijo Riquelme.
Por último el enganche xeneize, haciendo referencia tanto a este rumor como a su relación “tirante” con Martín Palermo, otro referente del club, dijo: “Está todo armado. Está re contra armado, el que no lo quiere ver es porque está ciego”.
Verdad o no, rumor o no, la novela del vestuario de Boca tiene un capítulo más y el mundo “xeneize” está que arde. Cuando Martín Palermo hizo su gol 219 en el club, Riquelme no lo abrazó porque, tal como dijo el enganche, “no me salió festejar el gol en esa tribuna, porque el día domingo viví una situación que no fue agradable” (la barra brava visitó a los jugadores en el entrenamiento). Ahora bien, ¿qué pasará cuando Mouche haga un gol? ¿Lo saludará Riquelme?
7.4.10
Por un "Mundial de fútbol sin armas"
Carlos Tevez, delantero estrella del Manchester City, se sumo a la campaña “Mundial de fútbol sin armas”, para celebrar la prohibición de las armas de fuego dentro de los estadios de Sudáfrica.
Por Daniel Vico para DBAnoticias.com.
Después de lucir camisetas como las de Boca Juniors, Corinthians y Manchester United, entre otros, el delantero argentino de 26 años, quien seguramente estará entre los 23 convocados por Diego Maradona para concurrir a la Copa Mundial FIFA 2010 en Sudáfrica, decidió ponerse la remera de IANSA (Red Internacional de Acción contra las Armas Ligeras) con el lema: “No Disparen - Mundial de Fútbol sin Armas”.
Así, Carlos Tevez, se unió a la campaña “Mundial de fútbol sin armas” de IANSA y dijo: “Durante mi niñez en Fuerte Apache, a menudo oía disparos en la noche y tuve que elegir entre luchar por mis sueños y darlo todo al fútbol, o caer en el crimen. Espero que la Copa Mundial motive a los niños en Sudáfrica al igual que me sucedió a mí. Las armas de fuego no tienen cabida en el deporte ni en la sociedad. Y si es posible tener un Mundial de Fútbol sin Armas, ¿por qué detenernos ahí?”
La red internacional a favor del desarme mencionada anteriormente, con su campaña, no solo busca luchar contra la portación de armas durante el Mundial de Fútbol de Sudáfrica, sino que también apoya la decisión del gobierno sudafricano de prohibir las armas en los estadios de fútbol durante la Copa Mundial.
Además de Carlos Tevez, los otros futbolistas que se sumaron a la campaña de IANSA fueron: Roque Santa Cruz, del Manchester City e integrante de la selección paraguaya; Gareth Barry del Manchester City e integrante de la selección inglesa; Steven Pienaar del Everton e integrante de la selección sudafricana; por último, el jugador Sol Bamba del Hibernian e integrante de la selección de Costa de Marfil).
Por Daniel Vico para DBAnoticias.com.
Después de lucir camisetas como las de Boca Juniors, Corinthians y Manchester United, entre otros, el delantero argentino de 26 años, quien seguramente estará entre los 23 convocados por Diego Maradona para concurrir a la Copa Mundial FIFA 2010 en Sudáfrica, decidió ponerse la remera de IANSA (Red Internacional de Acción contra las Armas Ligeras) con el lema: “No Disparen - Mundial de Fútbol sin Armas”.
Así, Carlos Tevez, se unió a la campaña “Mundial de fútbol sin armas” de IANSA y dijo: “Durante mi niñez en Fuerte Apache, a menudo oía disparos en la noche y tuve que elegir entre luchar por mis sueños y darlo todo al fútbol, o caer en el crimen. Espero que la Copa Mundial motive a los niños en Sudáfrica al igual que me sucedió a mí. Las armas de fuego no tienen cabida en el deporte ni en la sociedad. Y si es posible tener un Mundial de Fútbol sin Armas, ¿por qué detenernos ahí?”
La red internacional a favor del desarme mencionada anteriormente, con su campaña, no solo busca luchar contra la portación de armas durante el Mundial de Fútbol de Sudáfrica, sino que también apoya la decisión del gobierno sudafricano de prohibir las armas en los estadios de fútbol durante la Copa Mundial.
Además de Carlos Tevez, los otros futbolistas que se sumaron a la campaña de IANSA fueron: Roque Santa Cruz, del Manchester City e integrante de la selección paraguaya; Gareth Barry del Manchester City e integrante de la selección inglesa; Steven Pienaar del Everton e integrante de la selección sudafricana; por último, el jugador Sol Bamba del Hibernian e integrante de la selección de Costa de Marfil).
28.3.10
El artista del fútbol
Juan Román Riquelme, artista del fútbol. Con su estilo característico genera amor y odio en la gente. Por ahora disfrutemos sus obras de arte, después cuestionaremos sus actitudes.
Por Daniel Vico para DBAnoticias.com.
Es conocida la frase: “Si la vida fuera suficiente por si sola, el arte no tendría sentido”. Y afortunadamente el arte tiene muchas ramas, considerándose en varias ocasiones que el fútbol tiene también su veta artística. El futbol como arte es el resultado, y el mago con la pelota, el artista, el especialista, su creador. En este caso hablamos de un genio creativo comparable con los más grandes de todos los tiempos. De Juan Román Riquelme, el artista dentro de la cancha.
Seguramente, el propio Riquelme, nunca pensó que le iría tan bien jugando contra River, cuando debutó en un superclásico el 23 de marzo de 1997, en el Monumental, hace trece años y algunos días. Con el del jueves, el diez de Boca jugó contra River 16 partidos. Sumó siete victorias, dos derrotas y siete empates. La estadística demuestra que al enganche contra River le va de la mejor manera. Y si no, dejemos que opine él mismo: “Los superclásicos se me dan bien”, dijo a la salida del vestuario xeneize.
Probablemente, el futbolista, jamás imaginó que generaría tanta división entre los argentinos su juego, cuando se coronó campeón mundial juvenil ese mismo año, 1997, en Malasia. O inclusive, cuando debutó en la selección mayor contra Colombia en el último partido para las eliminatorias para Francia ´98. Sin embargo, Riquelme encuentra frases para todo: “Para algunos seré muy bueno jugando al fútbol, para otros más o menos y para algunos un burro o un pecho frío, como dicen muchos”.
Después de su juego magistral contra el Real Madrid, en Tokio, en el 2000, el Barcelona compró a Riquelme, donde Louis Van Gaal lo hizo jugar poco y Román no entendió porqué el holandés no lo incluía en su equipo. Posiblemente, tampoco comprendió (y tal vez aún no comprenda) el no haber formado parte del sistema de juego de Marcelo Bielsa para el mundial Corea-Japón 2002.
Teñidos de fanatismo, muy pocos argentinos comprendieron por qué el diez de Boca, renunciaría dos veces a la selección, (una por requerimientos maternos y otra por falta de “códigos” con el actual entrenador albi celeste, Diego Maradona), cuando fue el artista del triunfo de Argentina contra Brasil por 3-1 en el Monumental, para las eliminatorias de Alemania 2006.
Cuando el Villareal lo adquirió (primero en préstamo y luego comprándole el pase al Barcelona), ni el Villareal, ni el propio Riquelme pensaron que llegarían a estar entre los cuatro mejores equipos de Europa. Ese equipo, por entonces dirigido por Manuel Pellegrini, logró llegar hasta la semifinal de la Champions. Pero un penal mal ejecutado por Riquelme y atajado por el arquero del Arsenal, hizo que el sueño de ser el mejor de Europa se esfumara. “Cuando el equipo no juega bien, siento que es por mi culpa”, fue otra frase de su autoría.
El número diez llevó Riquelme en el mundial de Alemania 2006. Su participación en ese evento futbolístico estuvo marcada por altibajos. Desde su excelente pase a Javier Saviola contra Costa de Marfil en el debut mundialista, hasta su salida trotando de la cancha por una decisión táctica de Pekerman contra Alemania. En 2007, Román volvió a Boca gracias a la operación retorno del equipo de la ribera. Ese año, con una actuación magistral del enganche, Boca ganó la Copa Libertadores.
En 2008, después de vencer a River por 1-0 en La Bombonera, gracias a un corner perfectamente planeado y ejecutado por Riquelme, que terminó en gol por un cabezazo de Sebastián Battaglia, dio a entender que no le daba lo mismo enfrentar a Gimnasia de La Plata (por nombrar alguno), que enfrentar a River. Esa misma semana, había sentenciado “Nadie nos ataca en La Bombonera”.
El segundo semestre del 2008, River recibía a Boca en su casa, y otra notable actuación de Román, permitía que Boca ganara el partido por 1-0. Justo en la previa a ese partido había estallado la interna del vestuario xeneize, entre el grupo partidario de Riquelme y el inclinado a Palermo (en ese entonces lesionado). El diez, bajó la línea con una frase directa: “En la cancha somos hermanos”. Y en ese mismo torneo, Boca salió campeón, luego del famoso triangular contra Tigre y San Lorenzo.
En marzo de 2009, luego de renunciar a la selección, por segunda vez se marcó aún más la diferencia entre los “riquelmistas” y los “no riquelmistas”. Como si fuera poco, La misma Bombonera, puramente “riquelmista”, defendió a Román por sobre Maradona. Sin embargo el 2009 no resultó ser el mejor año ni para Boca, ni para Riquelme, que se vio perjudicado por diferentes lesiones.
En enero de 2010, pegaron el portazo tanto Basile, como Bianchi. Asumía Alves la dirección técnica del club. En la primera fecha del torneo, Román dio muestras de su calidad como el mejor de los artistas e hizo un golazo frente a su ex equipo, Argentinos Juniors. Sin embargo, Boca empató 2-2. Posteriormente, una victoria contra Lanús hacía ilusionar a los hinchas xeneizes. Pero, después de una seguidilla de derrotas y empates, logró poner en la cuerda floja a los históricos del club (Abbondanzieri emigró al Inter de Porto Alegre) y al propio Alves.
Llegaba el superclásico, ese partido que permite que el ídolo se agrande. Ese partido, que marca la diferencia del artista futbolístico por sobre el resto de los jugadores. Román la rompió, otra vez contra River. No hizo ningún gol, pero con una pincelada en el primer tanto y con una serie de pausas para marcar el ritmo del partido, se terminó de graduar como artista, como genio del fútbol.
El fútbol de Riquelme es “roman..ístico, lírico y por sobre todo artístico ”, y si no pregúntenle a los jugadores de River, las víctimas de las principales revelaciones del genio creativo.
Por Daniel Vico para DBAnoticias.com.
Es conocida la frase: “Si la vida fuera suficiente por si sola, el arte no tendría sentido”. Y afortunadamente el arte tiene muchas ramas, considerándose en varias ocasiones que el fútbol tiene también su veta artística. El futbol como arte es el resultado, y el mago con la pelota, el artista, el especialista, su creador. En este caso hablamos de un genio creativo comparable con los más grandes de todos los tiempos. De Juan Román Riquelme, el artista dentro de la cancha.
Seguramente, el propio Riquelme, nunca pensó que le iría tan bien jugando contra River, cuando debutó en un superclásico el 23 de marzo de 1997, en el Monumental, hace trece años y algunos días. Con el del jueves, el diez de Boca jugó contra River 16 partidos. Sumó siete victorias, dos derrotas y siete empates. La estadística demuestra que al enganche contra River le va de la mejor manera. Y si no, dejemos que opine él mismo: “Los superclásicos se me dan bien”, dijo a la salida del vestuario xeneize.
Probablemente, el futbolista, jamás imaginó que generaría tanta división entre los argentinos su juego, cuando se coronó campeón mundial juvenil ese mismo año, 1997, en Malasia. O inclusive, cuando debutó en la selección mayor contra Colombia en el último partido para las eliminatorias para Francia ´98. Sin embargo, Riquelme encuentra frases para todo: “Para algunos seré muy bueno jugando al fútbol, para otros más o menos y para algunos un burro o un pecho frío, como dicen muchos”.
Después de su juego magistral contra el Real Madrid, en Tokio, en el 2000, el Barcelona compró a Riquelme, donde Louis Van Gaal lo hizo jugar poco y Román no entendió porqué el holandés no lo incluía en su equipo. Posiblemente, tampoco comprendió (y tal vez aún no comprenda) el no haber formado parte del sistema de juego de Marcelo Bielsa para el mundial Corea-Japón 2002.
Teñidos de fanatismo, muy pocos argentinos comprendieron por qué el diez de Boca, renunciaría dos veces a la selección, (una por requerimientos maternos y otra por falta de “códigos” con el actual entrenador albi celeste, Diego Maradona), cuando fue el artista del triunfo de Argentina contra Brasil por 3-1 en el Monumental, para las eliminatorias de Alemania 2006.
Cuando el Villareal lo adquirió (primero en préstamo y luego comprándole el pase al Barcelona), ni el Villareal, ni el propio Riquelme pensaron que llegarían a estar entre los cuatro mejores equipos de Europa. Ese equipo, por entonces dirigido por Manuel Pellegrini, logró llegar hasta la semifinal de la Champions. Pero un penal mal ejecutado por Riquelme y atajado por el arquero del Arsenal, hizo que el sueño de ser el mejor de Europa se esfumara. “Cuando el equipo no juega bien, siento que es por mi culpa”, fue otra frase de su autoría.
El número diez llevó Riquelme en el mundial de Alemania 2006. Su participación en ese evento futbolístico estuvo marcada por altibajos. Desde su excelente pase a Javier Saviola contra Costa de Marfil en el debut mundialista, hasta su salida trotando de la cancha por una decisión táctica de Pekerman contra Alemania. En 2007, Román volvió a Boca gracias a la operación retorno del equipo de la ribera. Ese año, con una actuación magistral del enganche, Boca ganó la Copa Libertadores.
En 2008, después de vencer a River por 1-0 en La Bombonera, gracias a un corner perfectamente planeado y ejecutado por Riquelme, que terminó en gol por un cabezazo de Sebastián Battaglia, dio a entender que no le daba lo mismo enfrentar a Gimnasia de La Plata (por nombrar alguno), que enfrentar a River. Esa misma semana, había sentenciado “Nadie nos ataca en La Bombonera”.
El segundo semestre del 2008, River recibía a Boca en su casa, y otra notable actuación de Román, permitía que Boca ganara el partido por 1-0. Justo en la previa a ese partido había estallado la interna del vestuario xeneize, entre el grupo partidario de Riquelme y el inclinado a Palermo (en ese entonces lesionado). El diez, bajó la línea con una frase directa: “En la cancha somos hermanos”. Y en ese mismo torneo, Boca salió campeón, luego del famoso triangular contra Tigre y San Lorenzo.
En marzo de 2009, luego de renunciar a la selección, por segunda vez se marcó aún más la diferencia entre los “riquelmistas” y los “no riquelmistas”. Como si fuera poco, La misma Bombonera, puramente “riquelmista”, defendió a Román por sobre Maradona. Sin embargo el 2009 no resultó ser el mejor año ni para Boca, ni para Riquelme, que se vio perjudicado por diferentes lesiones.
En enero de 2010, pegaron el portazo tanto Basile, como Bianchi. Asumía Alves la dirección técnica del club. En la primera fecha del torneo, Román dio muestras de su calidad como el mejor de los artistas e hizo un golazo frente a su ex equipo, Argentinos Juniors. Sin embargo, Boca empató 2-2. Posteriormente, una victoria contra Lanús hacía ilusionar a los hinchas xeneizes. Pero, después de una seguidilla de derrotas y empates, logró poner en la cuerda floja a los históricos del club (Abbondanzieri emigró al Inter de Porto Alegre) y al propio Alves.
Llegaba el superclásico, ese partido que permite que el ídolo se agrande. Ese partido, que marca la diferencia del artista futbolístico por sobre el resto de los jugadores. Román la rompió, otra vez contra River. No hizo ningún gol, pero con una pincelada en el primer tanto y con una serie de pausas para marcar el ritmo del partido, se terminó de graduar como artista, como genio del fútbol.
El fútbol de Riquelme es “roman..ístico, lírico y por sobre todo artístico ”, y si no pregúntenle a los jugadores de River, las víctimas de las principales revelaciones del genio creativo.
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